Organizaciones que danzan

RITMOS Y VIVENCIAS AL SERVICIO DEL LIDERAZGO Y DE LOS EQUIPOS

Las organizaciones, además de ser redes de conversaciones, son también espacios humanos con ritmos, pobladas de cuerpos que van y vienen, que sienten y vibran, cuerpos que actúan desde su movimiento generando nuevas realidades, cuerpos que hablan y callan también, y todo esto con un impacto en el acontecer y los resultados de dichas organizaciones.

Fue sólo a finales del siglo XX cuando al fin, la dimensión corporal del humano en las organizaciones comenzó a ser reconocida y honrada como fuente de sabiduría, de emociones y de acción transformadora. La veneración de la racionalidad, del cerebro y la “cabeza” como única fuente confiable de respuestas en estos espacios colectivos, comenzó a ceder espacios a otras fuentes no racionales provenientes del cuerpo y sus emociones.

Pero cuando hablamos de cuerpos y ritmos, ¡estamos hablando de danza! Resulta sorprendente descubrir y constatar cómo una de las expresiones humanas más ancestrales y al mismo tiempo excelsas hizo su ingreso triunfal en las organizaciones modernas como una vía para lograr lo impensable.

Voy a referirme a dos abordajes de la danza que lograron penetrar en las organizaciones con resultados muy alentadores: la biodanza y los 5 ritmos, ambos en el marco de las experiencias de aprendizaje y desarrollo basadas en el arte y la corporalidad.

Biodanza:

La biodanza, creada por el antropólogo y psicólogo Rolando Toro Araneda (Chile 1924-2010) en 1960, es un “sistema de integración humana de renovación orgánica, re-educación afectiva, y de reaprendizaje de las funciones originarias de vida”1; la biodanza tiene lugar a través de las vivencias inducidas por un facilitador formado en el sistema Rolando Toro durante 3 años y medio y avalado por la International Biocentric Foundation.

Una sesión típica de biodanza tiene dos partes fundamentales: una primera parte donde los participantes sentados en círculo conversan y expresan emociones, situaciones y sentimientos particulares en un ambiente seguro y afectivo, sin juicios, y en donde el facilitador ofrece algunas distinciones acerca de la biodanza y el tema a trabajar. Seguidamente el grupo entra en un espacio vedado a la palabra, de presencia plena en el aquí y el ahora del movimiento humano, en donde el facilitador, guía y promueve la danza espontánea de los participantes con consignas y música cuidadosamente escogida por su contenido semántico y poder para generar vivencias poderosas, que van reconfigurando la conciencia, la autoimagen y la capacidad de relacionarse consigo mismos, con el otro y con el todo.

Cuando el cuerpo habla es necesario hacer silencio, suspender la vanidad y cubrirse de miel para que los sonidos sean más claros

Fragmento del Poema “Cuando el cuerpo habla” de  Alejandro Oliveros (Venezuela, 1948)

La biodanza se ha extendido en los 5 continentes con grupos semanales que se congregan para vincularse y crecer juntos en el afianzamiento de su identidad y la conexión con sus potenciales genéticos, y también ha ido avanzado en las organizaciones bajo la modalidad de biodanza organizacional, la cual se ha convertido en una poderosa metodología para potenciar el logro de los resultados en las organizaciones integrando el cuerpo y la emoción al proceso de aprendizajes significativos para los líderes y sus equipos. Esta trabaja en las organizaciones la vitalidad, la afectividad, la creatividad, la conexión con el placer y la trascendencia.

La inclusión de sesiones de biodanza en las organizaciones, bien sea como complemento en el desarrollo puntual de programas de entrenamiento, o como parte de procesos más largos, ha dado resultados contundentes en el fortalecimiento los vínculos en la organización, potenciando la interacción entre sus miembros, fomentando un espacio de cuidado y confianza en el lugar de trabajo, fortaleciendo el trabajo en equipo a través del estímulo de la capacidad de empatía, confianza y respeto entre sus miembros. Así mismo, la biodanza fortalece los liderazgos y auto-liderazgos generando canales de comunicación efectivos impulsando el valor de la escucha activa, la retroalimentación y comunicación no verbal.

Ilustración 1 Sesión de Biodanza en empresa EBCO, Chile. Taller de Integración y fortalecimiento de equipos de trabajo. Fuente: https://cucumidesmayorga.wordpress.com/portfolio/taller-de-gestion-emocional-para-prevencionistas-de-riesgo/

5 Ritmos

La danza de los 5 ritmos fue creada por la bailarina y músico americana Gabrielle Roth (EUA, 1941-2012) en los EUA años 70 quien también fue bailarina, directora de teatro, escritora, filósofa y artista con un interés especial en el chamanismo; y formalizada en el The Moving Center en Nueva York en 1977. Su modelo también se ha extendido por el mundo mediante una comunidad de más de 400 facilitadores certificados en la técnica que atienden, al igual que la biodanza, a grupos en organizaciones y fuera de éstas.

Los 5 ritmos descritos y danzados en la metodología de Gabrielle Roth son universales y le permiten a los líderes y miembros de una organización moverse con conciencia corporal a través de 5 situaciones cambiantes, descubriendo así sus potencialidades, límites y emociones en cada una de ellas:

  1. El ritmo de la fluidez: Se da en profunda conexión y respeto del líder con sus necesidades, en su flujo ininterrumpido de energía y movimiento en total congruencia con su identidad. Es un ritmo que busca encontrar una continuidad fluida en el movimiento, con conciencia del peso del propio cuerpo. Es un movimiento continuo, circular, pesado, en contacto con la tierra, el movimiento de una cosa transformándose en otra sin interrupción. La danza de este ritmo en las organizaciones ayuda a desarrollar en los líderes y equipos la flexibilidad en el constante fluir de los cambios.

  2. El ritmo del staccato: En algún momento la fluidez se transforma en staccato, con movimientos enfáticos, expresivos, con ángulos, líneas, aristas, formas. Las situaciones del líder en las que requiere danzar este ritmo tienen que ver con su necesidad de poner límites, de aceptar o rechazar peticiones, permite la expresión de la fuerza guerrera capaz de defender lo que es importante y de darle forma exterior a aquello que viene del interior.

  3. El ritmo del caos: A veces, los líderes deben atravesar situaciones de caos fértil, donde es necesario soltar completamente y entregarse a un espacio de intuición y de creatividad, sin paradigmas, sin oposiciones. En este ritmo, la cabeza, el tronco y las extremidades se expresan sin ataduras, en total libertad, dejando ir todas las ideas previas acerca de la identidad y la situación, ofreciendo una vivencia poderosa inmersión en lo desconocido, en la desintegración, para luego poder re-integrarse con una nueva mirada y nuevas capacidades.

  4. El ritmo lírico: Después de la tormenta, viene la calma. Danzar el ritmo lírico es el arte de salir del caos; en las organizaciones, después del caos y la desintegración, viene el renacer, la integración. La danza de este ritmo se da a través de la disolución de patrones inefectivos y tóxicos y la repetición fluida y creativa de movimientos que salen de lo más profundo de la identidad, con liviandad y ligereza, pero con un profundo arraigo en la realidad emergente y una vivencia de empoderamiento para abordar los retos.

  5. El ritmo de la quietud: La quietud es el “lugar”, al final del viaje de conexión y aprendizaje, donde los líderes encuentran respuestas y se conectan con lo que la vida y la organización les están pidiendo que hagan. La danza del ritmo de la quietud se da a través de movimientos en cámara lenta, con plena conciencia de las formas y sus mensajes que emergen dibujadas por el cuerpo en el espacio; esto permite, al final de cada ciclo, crear un final en donde todos los ritmos anteriores y las vivencias experimentadas se asientan con la sabiduría adquirida en el trayecto, con plena conciencia del lugar desde donde la persona está operando en la organización y en su vida, incorporando los aprendizajes para un nuevo viaje. Danzar la quietud significa eventualmente también detenerse en la meditación para observar el movimiento interno sin juicio y escuchar.

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Cada vez son más las organizaciones que se rinden ante el poder del movimiento humano y se atreven a invitar a sus líderes y equipos a danzar y descubrir el poder del cuerpo en movimiento y de la vivencia significativa en el despertar de una nueva conciencia y sabiduría que el cuerpo individual y colectivo tiene para aportar en el logro de organizaciones efectivas, humanas y comprometidas con su gente y con la sociedad.

Tanto la biodanza (Sistema Rolando Toro/ International Biocentric Foundation) como los 5 ritmos (Sistema Gabrielle Roth/ The Moving Center) son abordajes y herramientas metodológicamente muy robustas, con escuelas en muchos países que certifican con rigurosidad a sus facilitadores y profesores. Es altamente recomendable que las empresas verifiquen las credenciales de los potenciales facilitadores de estas metodologías, así como la familiaridad y experiencia de éstos en el mundo organizacional, a la hora de incluir la danza en sus espacios.

Llegó al fin la hora de la apertura de las organizaciones a incorporar el arte en sus diversas formas como fuente de aprendizaje e inspiración, algo poderoso había estado faltando hasta ahora. ¡Bienvenida sea la danza a estos espacios del hacer, del sentir, del ser y del lograr!

Referencias:

  • 5 Ritmos . Sitio oficial

  • Hogya, Anne Marie. 5 rhythms in the workplace: Exploring movement as a corporate training approach. A thesis submitted in fulfillment of the requirements for the degree of Master Of Arts In Leadership And Training. Royal Roads University, 2004.

  • International Biocentric Foundation . Sitio oficial

  • Toro, Rolando. Biodanza. Trad. Marcelo Mur y Susana Wald. 2 ed. Edit. Cuarto Propio. 2008

  • 1 Toro, Rolando. Biodanza. Trad. Marcelo Mur y Susana Wald. 2 ed. Edit. Cuarto Propio. 2008.. Pag. 39

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